
La Capilla Mayor del Cabañas es el corazón simbólico y artístico del Museo Cabañas, mundialmente reconocida por albergar el ciclo de frescos más impresionante de José Clemente Orozco. Pintada entre 1937 y 1939, esta obra maestra del muralismo mexicano cubre las bóvedas, muros y la cúpula de la antigua capilla neoclásica, narrando con un estilo expresionista y feroz la historia de México, desde la conquista hasta la era industrial. El punto culminante del conjunto es el "Hombre de Fuego", una figura monumental situada en el interior de la cúpula que representa la trascendencia del espíritu humano y el sacrificio, consolidando a este espacio como la "Capilla Sixtina de las Américas" debido a su inigualable potencia visual y profundidad filosófica.