
La Escultura de Francisco Silva Romero, ubicada en la Plaza Tapatía de Guadalajara, es un monumento en bronce que rinde homenaje a este influyente líder sindical y político jalisciense. La obra lo retrata con una postura firme que evoca su carácter combativo y su dedicación a la defensa de los derechos de los trabajadores, conmemorando su papel fundamental como fundador de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC). Situada en este corredor de personajes ilustres, la pieza reconoce su legado en la organización gremial y su impacto en la vida política de Jalisco, recordándolo como una figura clave en la búsqueda de justicia social y mejores condiciones laborales para la clase trabajadora del estado.