
La Escultura de Gabriel Flores García, situada en la Plaza Tapatía de Guadalajara, es un reconocimiento en bronce a uno de los muralistas y pintores más destacados de Jalisco. La obra captura la esencia del artista tapatío, conocido por su estilo vigoroso y su capacidad para plasmar temas históricos y sociales con una fuerza dramática inigualable. Ubicada en este corredor dedicado a los hijos ilustres del estado, la pieza rinde homenaje al creador de murales emblemáticos como los que se encuentran en el Palacio Municipal y el Hospital Civil, celebrando su maestría técnica y su profundo compromiso con la identidad visual de México a través de una expresión plástica llena de movimiento y sentimiento.