
La Escultura de Pepe Guízar, ubicada en la Plaza Tapatía de Guadalajara, es un homenaje en bronce al célebre compositor conocido mundialmente como el "Pintor Musical de México". La obra captura la esencia del autor de la mítica canción "Guadalajara", retratándolo con una expresión alegre que evoca el alma festiva y el orgullo nacionalista que impregnó en sus letras. Situada en este corredor histórico, la pieza reconoce su invaluable legado al convertir la música vernácula en un símbolo de identidad para la ciudad y el país, recordándolo como el poeta que mejor supo plasmar la belleza de la tierra tapatía y el sentimiento del mariachi en el imaginario colectivo internacional.