
La Escultura de Valentín Gómez Farías, situada en la Plaza Tapatía de Guadalajara, es un monumento en bronce que rinde homenaje al médico y político jalisciense conocido como el "Padre de la Reforma". La obra retrata con solemnidad al ilustre liberal, capturando la determinación de quien fuera Presidente de México y un precursor incansable de la separación entre la Iglesia y el Estado. Ubicada en este corredor de figuras históricas, la pieza reconoce su valentía intelectual al sentar las bases jurídicas para la modernización del país y su papel fundamental en la creación de instituciones educativas y de salud pública, consolidando su legado como uno de los arquitectos más radicales y visionarios de la democracia mexicana.