
Es la sede parroquial de la Catedral Metropolitana de la Asunción de María. Se estrenó en 1839 y ocupa el sito que fue cementerio catedralicio. Le sirve de fachada un frontis de estilo clásico griego que consta de dos columnas y seis pilastras de capitel dórico, adornado con esculturas que representan la fe, la esperanza y la caridad. La iluminación natural de su cúpula casi ovoide da un clima muy acorde a la prodigiosa decoración de sus muros, a base de estuco.