
Obra material que corona el desarrollo urbano del norte de la ciudad, lo costeó el obispo Fray Antonio Alcalde al igual que el barrio, pionero de la vivienda de interés social en toda América: 1,500 viviendas para hospedar en 16 manzanas unos ocho mil vecinos. En su fachada son visibles emblemas corporativos y contrafuertes y en su remate arcos de los que penden campanas. Murales imitando tapices adornan los cinco tramos de su nave. Su cúpula y sus capillas anexas se hicieron hace 150 años.