
El Teatro Degollado es el máximo recinto cultural de Guadalajara y uno de los teatros más bellos e importantes de México, destacando por su estilo neoclásico de influencia italiana. Su construcción inició en 1856 bajo el diseño del arquitecto Jacobo Gálvez, quien buscó dotar a la ciudad de un espacio artístico a la altura de las grandes capitales europeas. El edificio, nombrado en honor al general Santos Degollado, se distingue por su imponente fachada con un pórtico de dieciséis columnas corintias de cantera y un frontispicio de mármol que representa a "Apolo y las nueve musas", una obra maestra que corona la entrada al templo del arte tapatío.
El interior del teatro es una joya de elegancia y acústica, diseñado con la clásica forma de herradura y revestido en hoja de oro y terciopelo rojo. En su bóveda se puede apreciar un impresionante fresco que recrea el "Canto IV de la Divina Comedia" de Dante Alighieri, también obra de Jacobo Gálvez y Gerardo Suárez. Con una capacidad para más de mil espectadores, el recinto es sede de la Orquesta Filarmónica de Jalisco y ha sido testigo de las actuaciones de las figuras más brillantes del mundo. Ubicado al remate de la Plaza de la Liberación, el Teatro Degollado permanece como el símbolo inquebrantable de la sofisticación cultural y el orgullo artístico de la sociedad jalisciense.