
Lo construyó Jacobo Gálvez entre 1856 y 1866 y su nombre original fue Teatro Alarcón. Ocupa el sito que hasta 1572 fue la Plaza Mayor. Su estilo es el clásico grecorromano que trajo a esta capital José Gutiérrez y continuó Manuel Gómez Ibarra. Su bóveda y el mural que la ilumina es lo que más le distingue. En 1952 Ignacio Díaz Morales le agregó 16 columnas a la 8 que originalmente sostenían su frontón triangular, que hoy luce relieves labrados por Benito Castañeda.