
El Templo de San Francisco de Asís es uno de los monumentos religiosos más antiguos y significativos de Guadalajara, ubicado al sur del centro histórico, al inicio del Paseo Alcalde. Su construcción comenzó a finales del siglo XVI, destacando por su magnífica fachada barroca de cantera que presenta intrincados detalles escultóricos y columnas salomónicas. Originalmente, el conjunto formaba parte de un inmenso complejo conventual que servía como centro de evangelización para todo el occidente de México. Hoy en día, aunque gran parte del convento original ha desaparecido con las aperturas viales de la ciudad, el templo permanece como un pilar arquitectónico de la ciudad, resguardando en su interior naves de gran altura y una atmósfera de profunda tradición franciscana.